La nave de la Comunicacion

Las políticas neoliberales y la inflación y el ajuste ortodoxo

Lecciones de economía

(Por Clara Razu (*)) ¿A quiénes beneficia las medidas económicas implementadas en Argentina por el gobierno de Mauricio Macri? Aquí una breve explicación.

La demanda agregada, es en economía la suma de todas las demandas de bienes y servicios de la sociedad. Está integrada por el Consumo, la Inversión, el Gasto Publico y las Exportaciones Netas (Exportaciones menos Importaciones). Cuando los precios aumentan, los ingresos de la mayor parte de la sociedad pierden poder de compra, o sea se compran menos bienes. Esto genera una disminución del consumo y por lo tanto de la demanda agregada. Hasta el año 2008, el componente de la demanda agregada más dinámico eran las exportaciones netas, como consecuencia del comportamiento del mercado internacional. La crisis internacional que estalla en 2008, y posteriormente la caída de los precios de las materias primas como consecuencia de la misma, hace que la política económica se dirija fuertemente a sostener el mercado interno vía consumo, inversión y gasto público, o sea los otros componentes de la demanda agregada. Esta política permitió mantener, y aumentar el empleo. Las políticas de demanda agregada generan aumentos de precios, de allí la aplicación de políticas de control (precios cuidados) que no afecten la actividad económica. Las políticas económicas ortodoxas o neoliberales, ponen como centro del problema el sector externo, siendo la devaluación el caballito de batalla para hacer más baratos nuestros productos en el exterior, y estimular las exportaciones. Pero lo que sucede es que el abaratamiento de nuestros bienes para exportar no genera un aumento de las exportaciones. En otras palabras, no nos compran porque no tienen dinero, no porque vendamos caro. Sin embargo la devaluación repercute en el mercado interno, generando un aumento de precios…o al decir del gobierno actual de Argentina, un “sinceramiento” de los precios de los bienes y servicios, en el mercado interno. Este incremento al no ser acompañado con aumentos de los ingresos de la sociedad, da por resultado una disminución de la demanda agregada, y de la actividad económica. Como la mayor parte de la recaudación impositiva se basa en impuestos indirectos, que son los que recaen sobre la actividad económica, que es el reflejo de la demanda agregada, como por ejemplo el IVA, cuando esta disminuye baja la recaudación. Esta caída se compensa con un ajuste o disminución del gasto público que agudiza la caída de la actividad económica, empujando a la disminución del empleo. Alguien se puede preguntar, ¿y los precios? La respuesta es: bien gracias, quizás no suban más como consecuencia de la disminución de la actividad económica, pero esto no mejorará la capacidad de compra, ya que al caer el empleo, los salarios pasan a ser la variable de ajuste (perdón nuevamente, de sinceramiento).
Por otro lado para “combatir” la inflación, la apertura  de importaciones, permite el ingreso de  bienes de consumo importado que se producen bajo otras condiciones e ingresan al país más baratos, a veces en condición de dumping (más baratos que en sus países de origen). Aún con conciencia nacionalista, si el dinero no alcanza, los productos importados desplazan a los locales, agudizando la disminución de la demanda agregada, ya que las importaciones juegan negativamente en la misma. 
¿Alguien se beneficia con esta situación?  Si. En principio los sectores exportadores quienes se ven favorecidos por el aumento de sus ingresos vía tipo de cambio, antes recibían por dólar 6$ (9,70 menos las retenciones) y ahora reciben $13,95.
Se benefician los formadores de precios, o sea las grandes empresas productoras de bienes (alimentos en todas sus variantes) que trasladan los aumentos a los precios.
Se perjudican: sectores de ingresos fijos (asalariados, pensionados, etc), sus ingresos les permiten comprar menos bienes, para satisfacer sus necesidades.
El relato del actual gobierno de Mauricio Macri  dice que esto es “inevitable” y consecuencia de la “desastrosa política económica anterior”.  Inevitable es la muerte de los seres vivos, la política económica es una decisión política y tan desacertada no habrá sido la política económica de la anterior administración si el ex ministro de economía convoca multitudes en una plaza y no para abuchearlo, sino para ser aplaudido mientras explica de que se trata la economía.

(*) Licenciada en Economía y profesora de la Universidad Nacional de La Matanza, provincia de Buenos Aires.Colaboradora de La Nave de la Comunicación.