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EL 12,3% DE LOS NIÑOS ARGENTINOS TRABAJA

Si bien en los últimos años se logró reducir notablemente el trabajo infantil notablemente, en Argentina todavía el 12,3% de los niños, niñas y adolescentes realizan algún tipo de trabajo, ya sea dentro o fuera del hogar.

En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, que tuvo lugar ayer, el Observatorio del Derecho Social de la Universidad Católica de Buenos Aires reveló que la situación afecta a un millón de argentinos de entre 5 y 17 años.

A través de la Encuesta de la Deuda Social Argentina se estimó entre 2010 y 2016 hubo una reducción en la propensión al trabajo en niños, niñas y adolescentes de 6,1 puntos porcentuales. La baja se acentuó a partir de 2013 y respondió de modo particular a la disminución del trabajo económico (fuera del hogar), que cayó 5 puntos porcentuales, mientras que el trabajo doméstico lo hizo en 1,9 puntos.

La encuesta registró en 2016 que el 7,3% de la población de entre 5 y 17 años ayuda en el trabajo a un familiar o conocido o hace alguna actividad por su cuenta para ganar dinero. Asimismo, 3,9% realiza trabajo doméstico intensivo, lo que significa que realiza las tareas del hogar (que incluyen limpiar, cocinar, cuidar familiares, etcétera) de manera habitual. El 1% de los menores, además, realiza ambos trabajos. En total, 12,3% de la infancia realiza algún tipo de trabajo, lo que significa que hay un millón de argentinos afectados.

Las niñas y adolescentes mujeres tienen una mayor propensión a realizar las tareas del hogar que los varones (6% contra 4%), y los varones una mayor incidencia en el “trabajo económico” (10% contra 7%). De todos modos, ambos géneros tienen casi la misma representación cuando se habla de trabajo infantil en general.

Si se analiza por edad, el grupo poblacional de entre 14 y 17 años es el más expuesto al trabajo infantil, dado que el 25% realiza un trabajo de algún tipo. En 2010, ese porcentaje ascendía al 33%, es decir que el trabajo infantil pasó de afectar un tercio a afectar un cuarto de este grupo.

Los niños, niñas y adolescentes que pertenecen al estrato socioeconómico más bajo son los que más propensión tienen a trabajar, situación que va decreciendo a medida que se escala en la pirámide. Sin ir más lejos, dentro del estrato “muy bajo” y “bajo” el 16% de las personas de entre 5 y 17 años trabaja, mientras que en el estrato “medio bajo” lo hace el 11% y en el “medio alto” el 7%.

Si bien en el conurbano bonaerense existe un 12% de trabajo infantil, la situación es más crítica en las provincias del interior del país, donde las áreas metropolitanas acumulan 14% y el “resto urbano interior”, 15%. En la ciudad de Buenos Aires el problema, si bien existe, es de menor magnitud: 7%.

Ayer el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, recordó ayer que Argentina será sede en noviembre próximo de la IV Conferencia Mundial sobre el Trabajo Infantil. “Cuidar a nuestros niños es asegurar su derecho a tener una niñez plena, en la que puedan estar jugando y aprendiendo. No trabajando”, sostuvo.

(*) Fuente: El Economista.com.ar