La nave de la Comunicacion

LA MISMA MANIPULACIÓN, EL MISMO PROCEDER, LA MISMA ESENCIA

Como en la dictadura, el gobierno de Macri va contra la libertad de pensamiento y los derechos colectivos

(Por Beatriz Chisleanschi (*)) En el día de ayer nos enteramos que el Ministerio de Educación de la Nación envió a las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires manuales de texto para chicos de sexto grado que “educan” en contra del derecho a huelga de los trabajadores.

Según reveló el diario Página 12 “el manual es editado por la empresa A.Z y distribuido para que los maestros trabajen los contenidos que los alumnos tendrán que rendir para una próxima prueba de nivelación, como las que se pidieron dentro del operativo Aprender.”

Para ello utilizaron como “material didáctico” una editorial del diario Clarín que se titula “Una protesta que daña al Congreso” que hace referencia a una huelga de trabajadores que paralizó la actividad en el Congreso lo que “entorpece la democracia”. Y luego traduce la editorial en una historieta donde un hombre de saco y corbata increpa al trabajador  por adherir a la medida de fuerza.

Si bien desde siempre los manuales y textos escolares, especialmente los que abordan temas históricos y sociales carecieron de objetividad, desde la última dictadura militar que no veíamos algo tan evidente.

Precisamente, fue en los libros escolares e infantiles donde el gobierno de facto puso mayor atención y realizó un minucioso trabajo de censura no sólo de obras completas como la conocida “Un elefante ocupa mucho espacio” de Elsa Bornemann, la historia de un circo donde el elefante encabezaba una huelga o “La Torre de Cubos” de Laura Devetach,  que hablaba de una familia a la que no le alcanzaba la plata;  sino también sobre las palabras, para lo cual cortaron o modificaron poesías o partes de textos.

Así por ejemplo, un texto de lectura llamado “Un Monumento en el Sur” y que hacía referencia a la construcción del Chocón Cerros Colorados, en la versión original finalizaba:

“-¿Qué es papá?-dijo Gonzalo- ¿Un monumento?

-Es el Chocón.  Pero sí, también es un monumento.

-¿Monumento a qué?  -pregunté.

-Al trabajo del hombre.”

En el texto censurado por la dictadura decía:

“-¿Qué es papá?-dijo Gonzalo- ¿Un monumento?

-No. No es un monumento; es una gran obra de ingeniería.  Pero también es un ejemplo de lo que podemos hacer los argentinos”.

O el poema “Tal para cual” al que directamente le sacaron la estrofa que decía:

“Por eso recomiendo

 tener mucho cuidado:

la libertad es bella

más nunca con candado”.

Estos son sólo algunos pocos ejemplos de los muchos que hay.  

Con la propiedad privada, el derecho individual y el principio de autoridad como eje, igual que en la dictadura, se diseña una estructura de control donde los estudiantes y los textos son el principal objetivo,  y la escuela el espacio donde viabilizarlo.

El ayer de la dictadura. El hoy del macrismo.

La misma manipulación, el mismo proceder, la misma esencia.

(*) Lic. en Ciencias de la Educación. Editora de La Nave de la Comunicación