La nave de la Comunicacion

EL BOOM DEL REPUNTE ECONÓMICO ES LA VENTA CALLEJERA DE TORTILLAS

Por Clara Razu

(Por Clara Razu (*)) ¿A cuántos le va bien cuando a la economía le va bien? ¿A cuántos desarrolla el desarrollo? De acuerdo con las últimas cifras del INDEC, en el segundo trimestre el PBI creció un 2,7 por ciento comparado con mismo trimestre del año 2016 que registró una caída del 3,7 por ciento. Si lo comparamos con el segundo trimestre del año 2015, que fue del 2,3 por ciento, el aumento es del 0,14 por ciento.

Por otro lado, los rubros que más crecieron son el consumo y dentro de la actividad manufacturera, la construcción. Cuando revisamos hacia adentro las cifras del consumo fueron las ventas de automóviles importados las que más crecieron, esto se refleja en el déficit de la balanza comercial que acumula un record de 3427 millones de dólares en los primeros siete meses del año.

El “publicitado” crecimiento de las inversiones se refleja en el stock de Lebacs que ya llega al billón de pesos. La obra pública creció con respecto al 2016, año en que fue prácticamente paralizada. Durante el 2017, año electoral, fue nuevamente motorizada, aunque no para todos los distritos.

El boom son las tortillas

Sin embargo, gran parte de los medios hegemónicos destacan el “repunte económico” Repunte económico, que seguramente alcanzó al señor del Renault 21 con el baúl abierto, en la banquina de Ruta 4, Camino de Cintura, y Venezuela, en San Justo, Partido de La Matanza, que “invirtió” en alfombras de goma las que expone en el baúl para vender.

Por la calle Venezuela, populosa y muy transitada, los “emprendedores” abundan, obviamente, producto del aumento de la inversión, parece ser que el “boom” son las tortillas.

El índice Gini, utilizado para medir la desigualdad del ingreso dentro de un país, aumentó, pero cuanto mayor es ese índice, mayor es la desigualdad. ¿Entonces, que haya pasado de 0,42 a 0,43, no es bueno? No

Cuando Macri era candidato, dijo “hay que terminar con esa pavada de la distribución del ingreso”. La economía crece con aumento de la “grieta”. Crecen los sectores medios altos que cenan en algún restaurante, mientras que en el supermercado que está enfrente alguien intenta cambiar monedas acumuladas por billetes para comprar la comida a fin de mes, sin sentir vergüenza. Desarrollo es crecimiento económico con distribución del ingreso, no alcanza con el crecimiento económico.

Desarrollo es trabajo de calidad, formal, con salarios dignos, producción de bienes con valor agregado. Valor agregado producto de la innovación y desarrollo que deviene de la educación y la investigación.

El actual “veranito” es consecuencia del llamado “ciclo político”. De acuerdo a esta teoría los gobiernos que recién asumen, ajustan, bajando el gasto público y generan una recesión que superaran cuando cerca de las elecciones, “aflojan” el ajuste, subiendo el gasto público o bajando impuestos, de manera tal que la mayor parte de la sociedad al votar, vota por “el crecimiento económico” de ese último período, olvidándose del ajuste anterior.

Aún con promesas de aumentos de tarifas para luego de las elecciones, o de combustibles para antes de las mismas, gran parte de la sociedad considera que estas medidas son solo consecuencia de la política económica anterior. La inclusión educativa, el desarrollo tecnológico, la exportación de tecnología para reactores nucleares, el lanzamiento de dos satélites, todo producto de la inversión del Estado en educación e investigación, serían parte de una ficción. El sueño de un país desarrollado en América Latina del que abruptamente se despertó a partir del diciembre de 2015, cuando el cambio de modelo, volvió a cambiar la matriz de acumulación desde la producción real a la valorización financiera.

El desarrollo inclusivo no sería un objetivo social para una parte de nuestra sociedad que cree que la búsqueda del beneficio individual es la raíz de su crecimiento. Algo así planteaban los liberales del siglo XVII, “la suma de las intenciones de cada individuo buscando el beneficio individual da por resultado el beneficio común”. Esta es la “visión moderna del macrismo”.

Lic. en Economía. Docente. Colaboradora de La Nave de la Comunicación