La nave de la Comunicacion

"Si deseas la paz, prepárate para la guerra nuclear"

LA ESTRATEGIA DE TRUMP CONTRA RUSIA Y CHINA

La revista Foreign Affairs, del influyente Council on Foreign Relations, consagró sin tapujos la discusión de una guerra nuclear de Estados Unidos contra Rusia y China.

Por Alfredo Jalife-Rahme

La revista publica un artículo de Elbridge Colby –uno de los principales autores de Estrategia de Defensa Nacional del Pentágono(http://bit.ly/2PtHodu), donde proclama el fin de la guerra efectiva contra el terrorismo y el inicio de la competencia entre las grandes potencias– quien pregona que “Si deseas la paz, prepárate para la guerra nuclear: una estrategia para la nueva rivalidad de las superpotencias (https://fam.ag/2Pod0RQ)”.

Colby, anterior subSecretario adjunto a cargo de la Estrategia y Desarrollo de la Fuerza, previene que toda futura confrontación con Rusia y China podría tornarse nuclear cuando durante una lucha más dura y más incierta, cada combatiente puede estar tentado de tomar la espada nuclear para confrontar el desafío y probar la resolución de la otra parte o aun simplemente para continuar a combatir.

Según Colby, el mejor medio para evitar una guerra nuclear es estar listo a librar una de carácter limitado (sic), por lo que EU está dispuesto a realizar operaciones nucleares eficaces (sic) y limitadas.

Andre Damon, del portal trotskista WSWS (http://bit.ly/2Pmg7d5) escudriña la amenaza de Trump de retirar a EU del Tratado INF –Fuerzas Nucleares Intermedias (http://bit.ly/2CT4mF6)– que prohíbe a EU y a Rusia desarrollar misiles entre 500 y 5 mil 500 kilómetros.

Damon juzga que la amenaza de Trump pone en alto riesgo la vida de millones de personas en Europa y en Asia oriental cuando planifica su fuego cruzado contra Pekín y Moscú: EU ya no oculta más su deseo de utilizar armas nucleares en sus combates, donde no existiría ninguna limitante con el fin de vencer a sus adversarios.

Damon aduce que tales planes son realizados en secreto con la complicidad del New York Times y del Partido Demócrata, que ha estado casi totalmente silencioso sobre las consecuencias y el peligro de una guerra mundial.

George Shultz, poderoso secretario de Estado con el ex presidente republicano Ronald Reagan, defiende el INF: “debemos preservar este tratado nuclear (https://nyti.ms/2PqvAZD)”.

Shultz anota que las armas nucleares son una amenaza para el mundo y emprende la apología justificada de su firma en 1987 por el entonces presidente Ronald Reagan y el líder de la ex URSS Mijaíl Gorbachov.

Critica los amagos de Trump de abandonar el INF debido a supuestas violaciones de Rusia y aprovecha la ocasión para invitar a otros países a unirse al tratado y resistir la tentación estadunidense de desarrollar nuevas clases de armas letales, por lo que propone como paso preliminar una reunión de los expertos de EU y Rusia para discutir posibles violaciones.

Pese al gran escepticismo en su momento, GS arguye que se pudieron realizar “extensas inspecciones in situpara verificar que todos los misiles prohibidos habían sido eliminados”. Ya para 1992 casi 2 mil 700 misiles habían sido destruidos(http://bit.ly/2Jjaxm5)”.

Shultz cita con respeto una frase clave del zar Vlady Putin proferida hace un año: si me preguntan si es posible el desarme nuclear o no, diría, sí, es posible. ¿Desea Rusia o no el desarme nuclear universal? La respuesta es también sí, si Rusia lo desea y trabajará para ello.

Shultz recuerda que en la Revisión de la Postura Nuclear de EU(http://bit.ly/2MODE5c) publicado en febrero pasado, una de sus frases nodales fue: “EU permanece comprometido en sus esfuerzos para apoyar la eliminación global última de armas nucleares, biológicas y químicas. Ha reducido sus reservas nucleares más de 85 por ciento desde el paroxismo de la guerra fría y no ha desplegado nuevas capacidades nucleares por más de dos décadas” (http://bit.ly/2PsZqN8). El ex secretario de Estado de Reagan concluye que ahora no es el tiempo de construir grandes arsenales de armas nucleares. Es tiempo de eliminar del mundo esta amenaza.

Lo peor sería creer que Rusia y China se quedarán con los brazos cruzados.

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